

La primera transferencia en la vida del mejor jugador del mundo deja una recopilación imperdible. Los recuerdos, mientras da sus primeros pasos en París.
La llegada de Lionel Messi al PSG tuvo de todo. Las luces centrales apuntaron a la capital francesa, y lo seguirán haciendo.
Es que el astro llega a una liga de segundo orden a nivel ecuménico. A decir verdad, ahora será parte de un conjunto de galácticos, comandados por el también santafesino Mauricio Pochettino.
Sus rivales, eso sí, saben a qué juegan, aunque sin las grandes figuras con las que se supo enfrentar cotidianamente.
Pero su partida de Barcelona sacudió el mapa futbolístico.
El rosarino deja atrás 17 años como futbolista profesional, cuando reemplazó a Deco en aquel 2004, vistiendo la casaca 30. La misma que, por diferencias cuestiones, ya viste en Francia.
Con la ‘blaugrana’ convirtió 672 goles, a 80 equipos diferentes. ¿Récords? Casi todos los posibles. Aunque su deseo por «jugar a la pelota» lo haga pasar rápido de su página más relevante.
Fueron 556 de zurda, 89 de derecha, 24 de cabeza, uno con el pecho, uno con la mano, uno con la cadera. 553 de jugada, 70 de penal y 49 de tiro libre.
Con él en cancha, el Barcelona ganó más Champions (4) que en su historia previa (una, en 1992). Diez torneos locales, siete Copas del Rey y tres mundiales de clubes también integran el palmarés con el que colaboró la Pulga.
En este compacto, la propuesta es revivir todas las conquistas. Sin repeticiones ni un jueguito de sobra, resumidos en poco menos de sesenta minutos.
Una historia para disfrutar.